Cruz Grande

Este sistema de embarque finalizó en 1973, después de 52 años de funcionamiento y trabajo. Actualmente lleva 10 años de paralización y vemos con dolor y pena que sus dueños actuales: CAP lo ha vendido y próximamente será desarmada. En este momento su poza de atraque es usada para fondeadero de embarcaciones de pesca artesanal de los trabajadores del mar de Chungungo, unas 50 en total.

Cruz Grande, prácticamente ya no existe como campamento de embarque. El Tofo es hoy una mina de hierro seca y Cruz Grande se convirtió en una caleta de pescadores y mariscadores artesanales. Nadie circula en el mineral y el campamento de Cruz Grande, solo quedan la Escuela G-49, (Ex Nº30), el antiguo teatro, la cancha de básquetbol, cancha de fútbol, 5 casas de profesores y todo lo que fue esplendor es ahora ruina y destrucción. Llegó a tener este campamento 1.000 habitantes, para muestra un detalle revelador; antes de paralizar las faenas de Cruz Grande, la Escuela Pública llegó a tener 350 alumnos, 12 profesores, cursos de Kinder a 8º año, hoy con la emigración de la gente trabajadora del mineral hay 75 alumnos, todos provenientes de Chungungo y 4 profesores con cursos de 1º a 7º año.

 

En las hoy destruidas y abandonadas edificaciones de Cruz Grande habían: campamentos de obreros y de empleados, casas de los jefes, casas de los gringos, dotados de: escuela, retén de carabineros, aduana, pulpería, cooperativa, teatro, iglesia, posta, canchas deportivas, baños, cuadrillas de serenos, agua, movilización, luz eléctrica estable y muelle.

En 1970, la empresa fue nacionalizada, pasando a depender de CAP, (Compañía de Acero del Pacífico) hasta el presente año 1983.

 

Desde 1920 a 1973, la labor de extracción de mineral fue intensiva y se mantuvo ininterrumpidamente, luego las reservas del mineral se agotaron y junto con ello también lentamente la del puerto.

Cruz grande llegó a producir su propia energía eléctrica en su Casa de Fuerza, el agua la traían desde la Aguada, ubicada a 20 kms. del Tofo, al Norte. Cruz Grande al igual que El Tofo ha muerto, sus edificaciones construidas a principios del siglo han sido destruidas, su ferrocarril eléctrico ha sido desarmado, ¡de el no queda nada! , ¡solo la huella de su paso a través de los cerros y la gloriosa Dársena mirando de frente al mar, esperando el golpe final, su desarme ya se aproxima, triste final para un pasado lleno de gloria, trabajo e historia!.